Bloggeando desde Zacatecas

El Sr. López| El Fraude Electoral|La Verdad Sea Dicha|Las Protestas|Foxilandia|El Fraude Según Fox
BLOG En Constante Actualización, F5 Para Recargar

México Necesita Que Lo Gobierne Las PUTAS, Porque Sus Hijos Le Fallaron

M O R E N A (MOvimiento de REgeneración NAcional)

Blogeando Desde Zacatecas En Pie De Lucha Rumbo Al 2012, AMLO PRESIDENTE

jueves, 31 de enero de 2008

Sedesol, manzana de la discordia

Diario Libertad / Salvador García Soto (Serpientes y Escaleras)

No hay en el gobierno interés en revisar las denuncias sobre la partidización de la política social. Con todo y la presión de sus aliados priístas, el tema se lo toman con calma en Los Pinos

Entre las condiciones que el PRI le exige al presidente Felipe Calderón y al PAN para mantenerse como su aliado en el Congreso y aprobar las reformas que urgen al gobierno, hay una que en Los Pinos se les atora y les genera tensión con el panismo.

La revisión, remoción y hasta desaparición de las delegaciones de la Secretaría de Desarrollo Social es una exigencia que los priístas plantearon desde el año pasado a Calderón, y que arreció a partir de las elecciones de mayo en Yucatán. La militancia panista de los delegados de Sedesol y su activismo electoral a favor del partido oficial son argumentos de las cúpulas del PRI para pedir que se cancelen las oficinas desde las que, dicen, se hace proselitismo con la política social.

El gobierno calderonista ha toreado hasta ahora la exigencia de los priístas, que algo saben del uso electorero de recursos públicos, creado y perfeccionado por ellos en 70 años. Son varias las ocasiones en las que las cabezas del viejo partido han acudido a Los Pinos y, en medio de otros temas, le recuerdan al Presidente su compromiso de revisar las delegaciones de Sedesol. Calderón, dicen, se hace el interesado, toma nota en sus tarjetas y ofrece resolver el tema.

Pero no hay en realidad en el gobierno ningún interés en revisar las denuncias sobre la partidización de la política social. Con todo y la presión de sus aliados priístas, el tema se lo toman con calma en Los Pinos, en la Secretaría de Hacienda y en la propia Sedesol, donde califican la exigencia priísta de “pura presión y chantaje”.

De cara a las elecciones intermedias de 2009, para las que Calderón y el PAN ya se preparan, se ve difícil que cedan a la presión del PRI. Lo más que han hecho hasta ahora, para calmar a sus aliados, es diseñar un programa de revisión de las delegaciones estatales que le encargarán a un despacho privado.

El estudio, coordinado por Hacienda, comenzará a ejecutarse a mediados del año y se llevará varios meses. Se revisará si las delegaciones de Sedesol incurren en duplicidad de funciones con los gobiernos estatales, si sus gastos operativos son excesivos o si sus funciones podrían suprimirse para atenderse desde las oficinas centrales.

Nada que ver, en el plan de revisión que preparan asesores de Agustín Carstens, con la denuncia central del PRI y de otras fuerzas de la oposición: la militancia panista de los delegados de Sedesol y el uso de esas delegaciones como instrumentos para favorecer las campañas del PAN.

Será difícil que los calderonistas engañen a los colmilludos priístas con una evaluación de Sedesol diseñada, planeada y ejecutada desde el gobierno. Tan difícil que no hace mucho, en los últimos días hábiles de 2007, el Presidente recibió en su despacho a los líderes del PRI, encabezados por el senador Manlio Fabio Beltrones. Ahí, en su escritorio, le pusieron a Calderón una lista con los nombres de al menos 20 delegados de Desarrollo Social en igual número de estados, a los que les han documentado no sólo una abierta militancia en el PAN, sino acciones y decisiones con criterios partidistas en la aplicación de los programas sociales del gobierno.

La lista debe estar guardada en un cajón del escritorio presidencial, porque en Sedesol, lejos de un ánimo revisor, hay más bien una actitud de choque con el PRI. El mismo día que Ernesto Cordero fue designado secretario de Desarrollo Social, en una plática con periodistas, el funcionario habló de la exigencia del PRI como “un chantaje político”.

Vamos a hacer la revisión, pero difícilmente se aceptará la desaparición de las delegaciones, dijo el titular de la Sedesol en aquella plática. Y si el PRI insiste y llegara a intentar desaparecerlas desde el Congreso, por la vía presupuestal, el gobierno “no se quedará de brazos cruzados e iremos hasta la Corte para dar la pelea”, retó Cordero.

Hoy el gobierno vuelve a cortejar a los priístas para que apoyen reformas como la de Pemex y la laboral, entre otras. No sería raro que, en la lista de diamantes que pidan a cambio de sus votos, el PRI sume su exigencia de desaparecer áreas de la Sedesol y despartidizar la política social.

La pregunta es si, en vísperas de elecciones y tras un modelo que ya les ha funcionado en varios comicios, incluida la cuestionada elección presidencial de 2006, aceptarán el PAN y Calderón desmantelar su eficiente aparato social-electoral.

NOTAS INDISCRETAS… Dos importantes grupos radiofónicos en el país llamaron a Los Pinos, en distintos momentos pero con el mismo asunto: preguntar si en la Presidencia tenían algún impedimento para que contrataran a la periodista Carmen Aristegui. Las dos llamadas fueron atendidas por funcionarios de alto nivel y la respuesta, por separado, a los directivos de los dos consorcios de radio fue la misma: “No hay ningún problema de nuestra parte, ni nunca lo hubo, contra Carmen”. Uno de esos dos grupos, ya con la venia, se arregló con Aristegui para su nuevo proyecto noticioso que está en ciernes… Agustín Basave tendría que explicar las locuras de sus colaboradores cercanos. Encima de que las quejas de diputados y senadores por el funcionamiento de la Secretaría Técnica de la CENCA, ahora el coordinador administrativo de ese órgano, Isidro Hernández, resuelve sus diferencias con sus subalternos a golpes y corre a quienes lo cuestionan. Eso fue lo que hizo Hernández con Mario Fonseca, asesor del tema del federalismo y colaborador del senador Melquiades Morales. El jueves pasado, cuando el asesor lo buscó para preguntar por el corte de una línea telefónica que utilizaba para el contacto con los estados, el administrador le respondió con palabras altisonantes, se le fue a golpes y lo lanzó contra un escritorio. Después Isidro Hernández intentó hacerse la víctima y levantó denuncias por agresiones cuando él fue el agresor. No conforme, el administrador contratado por Basave despidió tres días después a Fonseca y a otros seis asesores, sólo porque habían sido contratados por el antecesor de Basave, Alberto Aguilar Iñárritu. Así resuelven, a golpes y con venganzas, sus diferencias en el órgano que se supone es el facilitador del diálogo y los acuerdos políticos en el Congreso… Se detienen los dados. Escalera y subimos.